El gérmen de la animación, el movimiento como plástica.
Mariano Ramis Marzo 13th, 2009
La palabra ¨ plástica ¨ define algo que suele ser difícil de expresar de otro modo, hablando de plástica en la imagen estática hablamos de textura, de color, de composición, de densidad, pero cuando hablamos de plástica en la imagen en movimiento se suma un valor preponderante, que en mi caso es lo que me atrajo al medio que compartimos y que luego se convirtió en vocación y profesión.
McLaren decía, ¨ la animación no es el arte de los dibujos que se mueven, sino el de los movimientos que son representados ¨, es algo que todo animador debe saber, pero también es cierto que hay un movimiento que no es representación de un movimiento que lo antecede y que es inherente al dispositivo en si. Hacer zapping es un ejercicio plástico, ver algo a través de un monitor es un fenómeno plástico en si, hay una plástica en la composición y representación de cada dispositivo/soporte que antecede a toda pretensión de imagen real o abstracta que se monte sobre ellos.
Intentando establecer un criterio organizativo del movimiento, en la corta experiencia docente y en la reflexión sobre el material visual que pasamos en clase, la conclusión es: cada animador se distingue por su forma de apropiarse del valor expresivo del movimiento. Esta afirmación esta muy alejada del bastardeado género ¨ cine de animación ¨ que uno puede consumir en el videoclub de la esquina, por esa razón es necesario establecer al valor expresivo del movimiento como materia de análisis propia para la animación.
También hay un atractivo en la intimidad que genera el hecho de controlar minuciosamente un espacio temporal.
En animación cada frame es montaje, hay una decisión en cada consecución de cuadros, una decisión posible y ese espacio entre los cuadros es un hermoso momento de misterio, que existe en la animación y en todas las cosas que componen lo temporal que nos rodea.
Hay preguntas de enorme interés detrás de la cantidad de frames por segundo de una imagen en movimiento, que no tienen que ver con el ¿como se ve?, o con la cadencia de la imagen, sino con la síntesis narrativa , hay posibilidades infinitas de reordenar los frames para ver un movimiento desde todos los momentos que lo conforman y cambiar el valor plástico o la morfología dinámica conformando un rompecabezas de infinitas posibilidades.